El TSJ de Murcia ha declarado nulo el despido de una empleada que denunció ante la Inspección de Trabajo que los dueños del establecimiento falseaban el registro de jornada.
Los magistrados determinan que existen indicios suficientes para afirmar que el cese fue una represalia contra la trabajadora por haber rebelado que la plantilla trabajaba más días de los legalmente permitidos, sin que los empleadores les retribuyeran el exceso de jornada y tampoco cotizaran a la Seguridad Social. Asimismo, se les obligaba a firmar cuadrantes de trabajo falsos, en los que aparecían descansos que no disfrutaban, la empresa utilizaba un programa informático para modificar el registro de horas.