El límite general de pagos en efectivo pasará de 2.500 a 1.000 euros (entre empresarios y profesionales). Mantiene el límite de 2.500 euros para los pagos realizados entre particulares (personas físicas que no actúen en calidad de empresarios y profesionales). El límite de pago en efectivo pasará de 15.000 a 10.000 euros para los pagos realizados las personas físicas particulares con domicilio fiscal fuera de España.